

El diputado provincial Gerardo Gutiérrez se encuentra cada vez más aislado dentro de la política neuquina. Este martes, sus compañeros del bloque del Movimiento Popular Neuquino (MPN) lo obligaron a renunciar a la comisión de Producción de la Legislatura, lo que dejó en evidencia las crecientes tensiones al interior de la bancada que conduce el diputado Gabriel Alamo.
A diferencia de la amplísima mayoría de los referentes del MPN (todos los intendentes y las seccionales, menos una) Gerardo ha cuestionado la gestión de Rolando Figueroa, lo que profundizó la división en su partido, que ve en el gobernador a un líder natural que encarna la defensa de la provincia en estos tiempos complejos.
Su aislamiento, valga la redundancia, no es hecho aislado, sino una consecuencia directa de su postura crítica frente a cuestiones como el cambio de nombre al centro de convenciones Domuyo, y su reticencia al respaldo a las políticas de austeridad y redistribución que puso en marcha Figueroa.
Gerardo ha sido mencionado en la causa judicial por la que se investigan los recursos destinados a la construcción de canchas de fútbol de césped sintético y se ha mostrado cercano a la ex vicegobernadora Gloria Ruiz, sospechada de corrupción y destituida por los diputados que la consideraron moralmente inhabilitada para continuar en el cargo.
Su desplazamiento es consecuencia del nuevo rumbo que eligió mayoritariamente el MPN que está dispuestos a dejar atrás los vicios de la vieja política, pese a la inacción de la Junta de Gobierno.





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