Entre la estatua de Messi y el narcotráfico. Lo que no se discute en Cutral Co

La polémica por la estatua de Messi expuso una discusión más profunda sobre seguridad, desarrollo, uso de fondos públicos e identidad en una de las ciudades más emblemáticas de la provincia.
Editorial16 de junio de 2026Emiliano SapagEmiliano Sapag
Estatua Messi Cutral Co
Estatua Messi Cutral Co

Hoy se inaugura en Cutral Co la estatua de Lionel Messi más grande del mundo. El acontecimiento, que busca consolidar a la ciudad como un polo turístico y cultural, quedó envuelto en una fuerte polémica política luego de las declaraciones del concejal de La Libertad Avanza y ex ministro de Seguridad de Neuquén, César Omar Pérez.

En un programa de alcance nacional, Pérez cuestionó la inversión realizada por el municipio y sostuvo que esos recursos deberían destinarse a combatir el narcotráfico y los consumos problemáticos. El concejal dio a entender además, que el narcotráfico es facilitado por la complicidad del gobierno municipal. Sus declaraciones generaron una fuerte reacción política que derivó en pedidos de explicaciones, una intimación para que presente pruebas ante la Justicia e incluso un pedido de juicio político en el Concejo Deliberante, mientras desde La Libertad Avanza denunciaron un intento de persecución política.

Sin embargo, la discusión excede ampliamente a una estatua y también trasciende las fronteras de Cutral Co.

Los consumos problemáticos y el narcotráfico representan desafíos reales para Neuquén. La expansión de la actividad hidrocarburífera ha traído enormes beneficios económicos, pero también consecuencias sociales complejas que suelen manifestarse con mayor intensidad en las zonas de influencia petrolera. Negar esa realidad sería tan irresponsable como utilizarla únicamente como herramienta de confrontación política.

Pero tampoco puede ignorarse que la ciudad que hoy aparece en los medios nacionales, no es solamente la de las denuncias y las acusaciones cruzadas.

Cutral Co nació y creció alrededor del petróleo. También sufrió como pocas ciudades argentinas el impacto de la privatización de YPF durante la década de 1990. Aquella crisis provocó desempleo masivo, protestas sociales con el nacimiento del piquete y una profunda incertidumbre sobre el futuro de la comarca. Fue en ese contexto donde surgieron dos hechos trascendentes que marcaron los últimos 25 años de la historia de la comarca petrolera: la decisión del Gobernador Felipe Sapag de ceder a Cutral Co y a su vecina Plaza Huincul el yacimiento El Mangrullo y sus generosas regalías, lo que constituyó un hecho inédito en la historia argentina y el surgimiento de Ramón Rioseco, primero como referente de las protestas y luego como intendente.

Desde entonces, junto a su hermano José, la familia Rioseco ha protagonizado una continuidad política poco frecuente en la provincia. Mas allá de que ninguna permanencia prolongada en el poder es saludable para una democracia y siempre merece una mirada crítica, también corresponde analizar los resultados obtenidos durante ese período.

Las esculturas monumentales impulsadas durante los últimos años forman parte de una estrategia de diferenciación identitaria, una especie de marca personal de la ciudad. Para ello, en 2026, la ciudad destina gigantescas cifras de dinero: solo en 2026 se previeron 5.200 millones de pesos en construcción y mantenimiento de monumentos.

La ciudad, que fue declarada por la Legislatura neuquina “Capital Provincial de los Monumentos” cuenta hoy con obras de gran escala dedicadas a Jaime de Nevares, Cristo, los Héroes de Malvinas, a la Mujer y ahora Lionel Messi, entre otras.  

Sin dudas, semejante erogación de dinero público en estatuas merece un debate al interior de la política local: si ese dinero corresponde en el lugar que está siendo destinado, o si en cambio no debería utilizarse para otras prioridades.

Sin embargo, la edificación de estatuas no es el único destino de los abultados fondos municipales: Está el desarrollo de un polo tecnológico vinculado a la Universidad Tecnológica Nacional, proyectos productivos innovadores como el viñedo local y una transformación urbana que muchos reconocen como una de las más importantes de la provincia.

Las comparaciones suelen ser odiosas, pero a veces son inevitables. Durante los últimos veinte años, Cutral Co ha logrado avances en infraestructura, espacios públicos, oferta deportiva y cultural y diversificación económica que en muchos aspectos terminaron opacando a su vecina Plaza Huincul, pese a que ambas ciudades comparten historia, geografía y recursos similares sino idénticos.

Esa comparación adquiere un significado especial porque César Pérez hasta hace muy poco tiempo, desarrolló su carrera política dentro del Movimiento Popular Neuquino, fuerza que gobernó la provincia y Plaza Huincul durante prácticamente toda su historia, época donde su preocupación por el uso debido de los fondos púbicos o la situación del narcotráfico no parecía suscitar tanta preocupación como en sus recientes declaraciones.

Habiendo ocupado los cargos de Ministro de Seguridad y trabajo primero y luego de desarrollo social en el primer Gobierno de Jorge Sapag y Concejal electo por el MPN hasta el 2025, año en que decidió cambiar de partido, esos antecedentes obligan al menos a preguntarse si sus declaraciones responden exclusivamente a una preocupación genuina por la problemática de las drogas o si en cambio, están atravesadas por la lógica de la disputa electoral, que termina estigmatizando a una ciudad entera y a sus pobladores, con una críptica descripción en medios nacionales que exhibe una imagen apocalíptica.

La discusión pública corre entonces el riesgo de quedar atrapada en una falsa dicotomía: estatuas o seguridad, cultura o lucha contra las adicciones, turismo o políticas sociales.

La realidad indica que una ciudad necesita ambas cosas.

Necesita combatir el narcotráfico, fortalecer los programas de prevención y atender los consumos problemáticos. Pero también necesita generar identidad, diversificar su economía, atraer visitantes, construir espacios públicos y ofrecer oportunidades para las nuevas generaciones.

Más allá de las coyunturales batallas electorales, hoy vemos una ciudad que hace tres décadas era símbolo del abandono y la crisis, buscó ser noticia por inaugurar la estatua de Messi más grande del mundo, desarrollar nuevas actividades económicas y consolidar una identidad propia dentro de la provincia, pero terminó siendo noticia, además, por el narcotráfico y las adicciones.

Y eso, independientemente de las simpatías políticas de cada uno, también forma parte de una historia que debe seguir siendo debatida.

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