

En la ciudad de Neuquén, donde la obra pública avanza al ritmo del asfalto y los paseos costeros, la política comienza a mirar más allá del presente: ¿Quién tomará la posta tras Mariano Gaido? Con una gestión que navega con viento a favor, el intendente capitalino conoce las especulaciones sobre su sucesión, y lejos de cualquier atisbo de intervención en público, deja que jueguen y, al mismo tiempo, hace su juego. Por lo pronto algo es innegable. Tres nombres aparecen con fuerza en la escena: Alejandro Nicola, Mariel Bruno y María Pasqualini.

Las señales no son sutiles. Las fotos políticas se multiplican y estos tres funcionarios claves aparecen cada vez más visibles, recorriendo obras, participando en actos y reforzando su presencia en los barrios. La gestión Gaido ha consolidado un modelo que se refleja en nuevos barrios en la meseta, la expansión de los espacios verdes, y una planificación urbana que acompaña la llegada de miles de familias cada mes. A diferencia de su primer mandato, en el que el Concejo Deliberante era un campo de batalla, hoy el intendente gobierna con una oposición disminuida, casi testimonial.
Esto no es casualidad: Gaido tejió una alianza política estratégica con el gobernador Rolando Figueroa, lo que desarticuló a sectores que antes lo enfrentaban con dureza. En su primera gestión, nombres como Nadia Márquez, Marcelo Bermúdez y Juan Peláez marcaban la agenda opositora con fuerza desde el recinto legislativo. Eran los tiempos de Omar Gutiérrez, en Roca y Rioja.
Luego, los tres ediles (ya no lo son) pasaron a integrar el espacio Neuquinizate, bajo la conducción del gobernador. Ninguno ocupa una banca y eso le ha dado a Gaido una comodidad política inédita para gestionar y proyectar. Según como se la mire, hoy por hoy, Neuquén está cerca de Disney y a años luz de Sin City.

En ese contexto, el oficialismo vive una nueva etapa, más aceitada, con menor confrontación y con capacidad de mirar a mediano plazo. Es ahí donde aparece la incógnita: ¿Están listos Nicola, Bruno o Pasqualini para el trono capitalino? ¿Tienen el peso político y la proyección territorial para continuar el modelo Gaido?
Alejandro Nicola, actual secretario de Coordinación e Infraestructura, es quien comanda las obras visibles: el asfalto, los paseos y las grandes intervenciones urbanas. Mariel Bruno, por su parte, consolidó un perfil técnico-político vinculado a la planificación y el desarrollo de políticas públicas con fuerte anclaje territorial. María Pasqualini, con un estilo más social y cultural, ha sido la voz oficial en múltiples eventos, ganando espacio en la escena pública con agenda propia (como por ejemplo la Fiesta de la Confluencia).
La sucesión aún no está definida, pero la pista ya está armada. Y aunque falta tiempo para 2027, en la capital neuquina ya se empieza a jugar un juego silencioso: el de la herencia política de un intendente que, con aciertos de gestión y alianzas inteligentes, ha desactivado a sus adversarios y transformado el tablero.




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