
¿Qué hacía Mariano Gaido en Tucumán? El factor Marcos Juárez y la nueva estrategia política de Milei
Emiliano Sapag
El ingreso de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete marcó un antes y un después en el Gobierno nacional. Es, sin dudas, una clara vuelta de página respecto del triste y escandaloso capítulo protagonizado por Manuel Adorni y su inexplicable y súbita fortuna, un tema del que hoy ya casi no se habla. La agenda volvió a centrarse en discusiones mucho más importantes y necesarias: las reformas económicas y políticas que, por estas horas, atraviesan una etapa clave de negociación y construcción de consensos.
Y precisamente de eso parece estar ocupándose Santilli. Con sus anteriores funciones del Ministerio del Interior ahora absorbidas por su flamante Jefatura de Gabinete, entiende que los acuerdos políticos necesarios para llevar adelante las profundas reformas económicas deben construirse con las provincias y no con los partidos políticos nacionales, que, en definitiva, solo pueden articular una oposición —probablemente encabezada por el kirchnerismo— y poner en riesgo la gobernabilidad.
De realizarse una reforma política y eliminarse las PASO, las provincias pueden garantizar votos estratégicos en el Congreso, alineados con los intereses de cada distrito más que con los partidismos o las ideologías. Además, están en condiciones de proveer el Estado protector y la paz social necesarios para atravesar un período en el que, si bien la macroeconomía muestra signos de orden y dinamismo, la microeconomía sigue golpeando el bolsillo de los trabajadores y requiere mecanismos de contención que el Gobierno nacional prefiere no asumir directamente, por cuestiones ideológicas o bien por cuestiones prácticas. Que sean entonces las provincias las encargadas de hacer ese trabajo sucio.
Entre los gobernadores que acompañaron al presidente Javier Milei durante los actos por el Día de la Independencia en Tucumán hubo una presencia que llamó especialmente la atención de la dirigencia política neuquina. Junto al gobernador Rolando Figueroa también estuvo el intendente de Neuquén capital, Mariano Gaido.
Históricamente, ese tipo de ceremonias nacionales reúne a gobernadores y autoridades nacionales. La participación de un intendente en un ámbito de ese nivel no suele ser habitual. Por eso, la pregunta surge naturalmente: ¿qué hacía Gaido en Tucumán?
La nueva lógica política de la Casa Rosada
En una entrevista concedida a La Política Neuquén +, el politólogo Andrés Malamud sintetizó esa realidad con una definición que merece especial atención:
"En Argentina hay un partido nacional, que es violeta y veinticuatro partidos provinciales."
El antecedente de Marcos Juárez
La mejor prueba de esta nueva estrategia apareció hace unos días en Córdoba.
Según publicó La Política Online, la Casa Rosada alcanzó un entendimiento político con el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora que incluyó asistencia financiera para la provincia y una decisión de fuerte impacto electoral: La Libertad Avanza desistió de competir con una lista propia en la elección municipal de Marcos Juárez, uno de los distritos políticamente más simbólicos del interior cordobés.
Más allá de las particularidades del caso, el episodio deja señales políticas.
Cuando la estrategia nacional lo requiere, la conducción de La Libertad Avanza puede priorizar los acuerdos institucionales por sobre la expansión territorial del propio espacio.
Esta línea de acción política sin dudas genera alarma en los dirigentes de La Libertad Avanza de las provincias dialoguistas, como lo es Neuquén, sin embargo, en un partido caracterizado por un fuerte verticalismo en la toma de decisiones, resulta difícil imaginar cualquier tipo de cuestionamiento interno desde las bases hacia sus líderes, Javier y Karina Milei.
En este contexto, Marcos Juárez es muchísimo mas que una elección municipal: Es el laboratorio de una nueva forma de construir poder.
¿Puede repetirse ese esquema en Neuquén?
Por todo lo sucedido, es necesario incorporar la presencia de Mariano Gaido en Tucumán al análisis.
Rolando Figueroa ha logrado construir una relación institucional con la Casa Rosada basada en un delicado equilibrio: respaldo legislativo en temas considerados estratégicos para el Gobierno nacional y, al mismo tiempo, una firme defensa de los intereses de Neuquén en asuntos vinculados a Vaca Muerta, infraestructura y recursos provinciales.
Si ese vínculo continúa consolidándose, resulta razonable preguntarse si el entendimiento podría trascender la relación entre Nación y Provincia para proyectarse también sobre el escenario político capitalino, distrito donde La Libertad Avanza tiene buen nivel de aceptación en el electorado.
Después de todo, el intendente no solo administra la ciudad más importante de la Patagonia. También conduce Primero Neuquén, un espacio político que buscará apuntalar a su sucesor en el 2027.
Una foto para mirar con atención
Nadie puede afirmar hoy que exista un acuerdo político entre Javier Milei, Rolando Figueroa y Mariano Gaido.
No hay elementos que permitan sostener semejante conclusión.
Pero tampoco parece prudente minimizar una fotografía que rompe con los usos habituales de la política argentina.
Si Marcos Juárez termina consolidándose como un modelo de relación entre la Casa Rosada y los gobernadores aliados, la imagen de Tucumán podría adquirir con el paso del tiempo un significado mucho más profundo que el de una celebración patria.





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