Tras el peor momento de imagen del gobierno nacional, la Casa Rosada apuesta a un relanzamiento político apoyado en los indicadores macroeconómicos y una nueva conducción política. En Neuquén, la estrategia es mantener la buena relación con Rolando Figueroa y concentrar el crecimiento electoral en la ciudad capital.
El Presidente abrazó a Figueroa en Tucumán y, horas después, dejó sin saludo al senador Pablo Cervi en Buenos Aires. Dos escenas que parecen reflejar qué tipo de construcción política valora Milei.
El Presidente parece haber cambiado de objetivo político: ya no busca pintar el mapa de violeta, sino de verde dólar. En esa estrategia, pesan más los gobernadores que garantizan inversiones, equilibrio fiscal y estabilidad que los dirigentes que comparten su identidad partidaria