
Cornejo apuesta a Vaca Muerta para impulsar una nueva etapa económica en Mendoza
RedacciónEl desarrollo de Vaca Muerta comienza a ocupar un lugar cada vez más relevante en la agenda política y económica de Mendoza. La participación del gobernador Alfredo Cornejo en la Expo Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, realizada en Neuquén, dejó una señal sobre las prioridades de su administración: ampliar la presencia provincial en el negocio de los hidrocarburos no convencionales. El proyecto anunciado por YPF, que contempla una inversión de US$ 4.500 millones, representa una oportunidad para avanzar en esa dirección, aunque todavía resta completar etapas técnicas, administrativas y financieras antes de su eventual ejecución.
La estrategia mendocina también plantea una dimensión política. Durante años, el desarrollo de Vaca Muerta estuvo asociado principalmente con Neuquén, donde se concentraron las inversiones, la infraestructura y el crecimiento de la producción no convencional. Ahora, Mendoza busca aprovechar su participación territorial en la misma formación geológica para ampliar su actividad hidrocarburífera. El desafío consiste en convertir esa disponibilidad de recursos en proyectos económicamente viables, en un escenario donde las provincias compiten por atraer capitales y generar condiciones favorables para las empresas.
El RIGI y la necesidad de garantizar inversiones
Uno de los principales instrumentos de esta estrategia es el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Cornejo confirmó que su gobierno trabaja junto a YPF para definir las características del proyecto y avanzar con su presentación dentro de un plazo inicial de tres meses. La iniciativa refleja la importancia que adquirieron los incentivos fiscales, la estabilidad normativa y las condiciones de inversión en el desarrollo de proyectos energéticos de gran escala. Sin embargo, la eventual incorporación al régimen no garantiza por sí sola la ejecución de los desembolsos anunciados, que también dependerá de factores técnicos, económicos y empresariales.
En términos políticos, la posición de Cornejo se inscribe en una discusión más amplia sobre el papel de los gobiernos provinciales en la promoción de inversiones estratégicas. Durante su intervención, el mandatario planteó la necesidad de construir acuerdos de mediano y largo plazo que permitan sostener el crecimiento de actividades como el petróleo, el gas y la minería, más allá de los cambios de administración. El planteo pone sobre la mesa uno de los desafíos de la política energética argentina: establecer reglas previsibles para proyectos cuyos resultados productivos y económicos pueden extenderse durante varias décadas.
La relación con Neuquén y los desafíos del desarrollo
La expansión de Vaca Muerta hacia Mendoza también introduce una nueva dimensión en la relación económica entre las provincias de la cuenca neuquina. Mientras Neuquén cuenta con una estructura productiva consolidada y una red de empresas vinculadas con la explotación no convencional, Mendoza se encuentra en una etapa de exploración y evaluación de su potencial. Los cinco pozos exploratorios actualmente en perforación, tres vinculados a YPF y dos a la UTE TSB-Quintana, constituyen parte de ese proceso. Sus resultados serán relevantes para determinar las posibilidades de avanzar hacia un desarrollo comercial de mayor escala.
El ministro de Gobierno, Infraestructura y Desarrollo Territorial, Natalio Mema, destacó durante la exposición la participación de empresas mendocinas en la industria energética y la intención de fortalecer las capacidades productivas provinciales. Esta orientación plantea otro desafío para la administración de Cornejo: lograr que las inversiones hidrocarburíferas tengan efectos sobre el empleo, los proveedores locales y la infraestructura. La experiencia de las regiones productoras muestra que el crecimiento de la actividad requiere planificación territorial, servicios, recursos humanos especializados y coordinación entre el sector público y privado.
Una apuesta que deberá traducirse en resultados
La decisión de Mendoza de profundizar su participación en Vaca Muerta forma parte de una estrategia de diversificación y ampliación de su matriz productiva, en la que también aparecen la minería y otras actividades vinculadas con los recursos naturales. Para Alfredo Cornejo, el proyecto de YPF representa una oportunidad de incorporar nuevas inversiones a la agenda provincial. No obstante, el alcance económico y político de esta iniciativa dependerá de su evolución concreta: la aprobación de los instrumentos correspondientes, los resultados exploratorios, la disponibilidad de infraestructura y la capacidad de transformar los anuncios en proyectos productivos. Por ahora, Mendoza avanza en la construcción de las condiciones necesarias para participar con mayor intensidad en una de las principales áreas energéticas de Argentina.








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